
Los niños creen
y son atrapados de tal modo por lo que ven, que ellos tratan de imitarlo, colocándose
algunas veces en situaciones de riesgo o peligro.
Las ligaduras almáticas no son cosa de adultos. Los niños también tienen
alma, por lo que pueden entrar en ataduras almáticas a las cosas de este mundo
a una edad muy temprana.
Algunos niños son
atados almáticamente a un determinado programa televisivo, a determinados
juguetes, a un grupo musical o estilo de música, por ejemplo… y son como adictos
en cuanto a su relación con este tipo...