Bienvenidos a Hijos Obedientes

“Como hijos obedientes, no vivan conforme a los deseos que tenían antes de conocer a Dios. Al contrario, vivan de una manera completamente santa, porque Dios, que los llamó, es santo; pues la Escritura dice: "Sean ustedes santos, porque yo soy santo".

1 Pedro 1:14-16.-


viernes, 27 de mayo de 2011

Las obras de Dios...

Por pablo Bernabé González.-

He entendido que todo lo que Dios hace, esto será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. Aquello que fue, ya es: y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.
Eclesiastés 3:14-15.-

¿Puede el hombre de estos tiempos modernos decir que más allá de toda la ciencia, la tecnología, la filosofía y las artes ha entendido lo que el predicador de los tiempos antiguos? Todo lo que Dios hace será perpetuo. Vemos que aun la ciencia avanza sobre los presupuestos de prueba y error, lo que hoy es una ley científica, no se sabe si mañana lo será. La tecnología avanza a pasos agigantados, y pronto se torna obsoleta ante los avances voraces de los que somos testigos. Esto es así porque el hombre siempre vera que es posible y querrá mejorar todo lo que hace. Siempre estará agregando o quitando algo, siembre estará buscando esa perfección que matice su avidez con el deseo de reconocimiento.

Sin embargo, todo esto es vanidad. No hay provecho en todo lo que el hombre haga si no comprende el misterio del predicador, que todo lo que Dios hace, sólo esto será perpetuo. Dios no obra como el hombre, Dios no necesita perfeccionar lo que hace ni tampoco puede, porque Dios todo lo ha hecho perfecto a su tiempo. Esto no es que Dios obra y el paso del tiempo tiene el rol fundamental de perfeccionar por si solo la obra de Dios, sino que Dios no obra fuera de tiempo, por eso Todo lo ha hecho perfecto, y a su tiempo.

Dios obra de tal manera para darse a conocer a los hombres, pues si no comprendiera yo que un Ser Supremo puede obrar y que todo lo que hace es perfecto, y que lo hace en el tiempo justo, ¿merecería ese Ser Supremo llamarse Dios? Ciertamente que no. Entonces, es a través de sus obras que Dios se da a conocer a los hombres. Sin embargo, para que los hombres teman delante de este Ser Supremo, que llamamos Dios, es necesario comprender el misterio de sus obras, completas y perpetuas.


En la Eternidad de Dios, nada está librado al azar, a la casualidad. Dios tiene un poder ilimitado que puede operar y manifestar la restauración de las cosas pasadas. De hecho, este poder es el que necesitan todos los hombres para llegar al conocimiento del Dios Vivo y Verdadero. Ciertamente, como el hombre no es Dios, y es propenso a fallar por su imperfección o por obrar fuera de tiempo, necesita que el poder divino opere en su interior la restauración; sólo así el hombre comprenderá que Dios todo lo ha hecho perfecto, hermoso, apropiado a su tiempo. Reitero, Dios no obra fuera de tiempo!!!

El ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo, el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
Eclesiastés 3:11.-

“El problema del hombre no es su imperfección, 
el problema del hombre es no conocer las perfecciones de Dios”.

El predicador entendió esto, y plasmó en su mensaje la realidad acuciante a la que nos enfrentamos diariamente en el Siglo XXI. Dios ha puesto eternidad en el corazón del hombre, pero este no puede vislumbrar en los tiempos modernos a Dios, ni sus obras… por eso el hombre no teme a Dios.

El hombre conocerá el temor de Dios cuando comprenda que la obra de Dios en Cristo Jesús es perfecta y eterna, que sobre ella no puede añadirse ni quitarse y que Dios ha restaurado por ella la comunión con el hombre. El mayor descubrimiento que el hombre puede hacer este. Sin embargo, el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.