Bienvenidos a Hijos Obedientes

“Como hijos obedientes, no vivan conforme a los deseos que tenían antes de conocer a Dios. Al contrario, vivan de una manera completamente santa, porque Dios, que los llamó, es santo; pues la Escritura dice: "Sean ustedes santos, porque yo soy santo".

1 Pedro 1:14-16.-


jueves, 26 de mayo de 2011

Si haces bien, ¿No serás aceptado?

Por Pablo Bernabé Goonzález.-

Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo.
Génesis 4:7

Las palabras de Dios a Caín aún hoy resuenan para la humanidad con la fuerza de mil huracanes. El hombre siempre tendrá dos caminos, el del bien y el del mal. Sin embargo, el hombre sólo hallará la aceptación de Dios por el camino del bien.
El pecado debe ser dominado, porque esta acechando, codiciando, buscando pasar una puerta. La Escritura nos dice que el pecado y que Dios mismo están a la puerta del corazón.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.
Apocalipsis 3:20

Dios mismo está llamando a la puerta del corazón del ser humano, y declara que Él está deseando entrar, pero cada ser humano decide a que y a quien abre su corazón.

Darío Silva Silva ha dicho que “El corazón es el cuarto inviolable donde el hombre guarda a puerta cerrada lo que él es realmente, no lo que parece ser, no lo que los demás juzgan que es, ni lo que se esfuerza por mostrar que es sin serlo; sino él mismo, su persona, su código secreto, su yo soy yo, su propio ser, lo que nadie más es ni puede ser. Lo incopiable, lo irrepetible, lo original y único. Lo absoluto diferente. Lo inclonable. Tu yo, mi tú, el de él”.

Porque el que siembra para su propia carne, de la carne segará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos. Así que entonces, hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe.
Gálatas 6:8-10.-

No hay razón a la luz de las Escrituras para que el cristiano se canse o deje de hacer el bien. Donde sea que te encuentres, sea quien sea el que tienes en frente, sea amigo o enemigo, de clase social alta o baja, haz el bien y no te canses. Acaso estas palabras de ahora en más solo arrojen un rayo de luz a la conciencia sobre la tremenda responsabilidad que tiene el ser humano ante los ojos de Dios de hacer el bien. ¿O erraremos por ignorar también nosotros las Escrituras?


A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado.
Santiago4:17.-

Estimado lector, el pecado y Dios están a la puerta del corazón del hombre. Ambos pueden y quieren entrar, pero no habitará Dios donde hay pecado, no pueden habitar juntos. Tu corazón es un cuarto inviolable, aun para Dios mismo.

Permíteme concluir simplemente citando la Escritura, ordenando los conceptos que en ésta se hallan sobre hacer el bien y de acuerdo a esta pequeña reflexión.

“Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo. Así que entonces, hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe. Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos. A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado. He aquí, el Señor está a la puerta y llama; si alguno oye su voz y abre la puerta, entrará a él, y cenará con él”.

LA BIBLIA.-

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